Pues no salió mal del todo tampoco esta segunda Comicome. Sólo os diré que la dueña del bar guardaba en un cajón los manteles de papel sucios y pintarrajeados de la Comicome anterior, por si se le revalorizaban, y que ya tenemos unas cuantas fotos en el Google Plus.
Me invitan a participar en un blog gastronómico y sibarítico y lo primero que se me ocurre es un chiste de cacas. Lo siento.